Lapislázuli: Tiene la habilidad de potenciar sueños y capacidades físicas. Aporta paz, calma y serenidad, desprendiendo el estrés del cuerpo. Armoniza los niveles mentales, espirituales, emocionales y físicos. Se encarga de brindar mayor claridad y autoconciencia en las personas.
Piedra volcanica: Atrae solo las vibraciones positivas. No solo eso, esta piedra ofrece estabilidad emocional, ayuda a eliminar esas emociones negativas como la ira, el rencor o los malos recuerdos del pasado. Se libera el espíritu y se brinda serenidad y mucha paciencia para afrontar cada cosa en la vida.